Playlist

1 de julio de 2015

Libros leídos en junio de 2015

- Canciones de amor a quemarropa, Nicholas Butler
- El secreto, Donna Tartt
- Tan buenos chicos, Patrick Modiano
- La diosa de las pequeñas victorias, Yannick Grannec
- Los libros repentinos, Pablo Gutiérrez
- Livia, la joven vestal, Obdulio López
- ¡A los libros!, Daniel Heredia
- Damas de honor, Jane Costello
- Despiértame con un beso, Clara Álbori
- Las puertas del paraíso, Nerea Riesco
- La luz de Candela, Mónica Carrillo
- El tren de las 6.41, Jean Philippe Blondel
- Los peces de la amargura, Aramburu

18 de junio de 2015

Reseña de "El francotirador paciente" de Arturo Pérez-Reverte


Afronto con ilusión y algo de escepticismo la lectura de la última novela de Arturo Pérez-Reverte. “El tango de la Guardia Vieja” había dejado, a mi modo de ver, el listón muy alto. ¿Sería capaz de superarse con este nuevo título sobre el bronco mundo del grafiti?



Sinopsis( de la editorial):
La ciudad es un campo de batalla. Un artista callejero lanza desafíos como si fueran bombas. El único arte posible es un ajuste de cuentas.La nueva novela de Arturo Pérez-Reverte
Un encargo editorial pone a Alejandra Varela, especialista en arte urbano, tras la pista de Sniper, un reconocido artista del grafiti, promotor de acciones callejeras al límite de la legalidad -algunas de ellas con resultados fatales- del que casi nadie ha visto jamás el rostro ni conoce el paradero. La búsqueda conducirá a la protagonista de Madrid a Lisboa, y de ahí a Verona y Nápoles en su intento por descifrar cuál es el objetivo al que apunta la mira mortal del cazador solitario.


El francotirador paciente es un thriller que apasiona, un formidable duelo de inteligencias, un juego al límite entre perseguidor y presa. Porque el tiempo no es lo más importante cuando quedan cuentas pendientes.

«El Destino es un cazador paciente. Ciertas casualidades están escritas de antemano, como francotiradores agazapados con un ojo en el visor y un dedo en el gatillo, esperando el momento idóneo. Y aquél, sin duda, lo era. Uno de tantos falsos azares planeados por ese Destino retorcido, irónico, aficionado a las bromas pesadas.»



Puedo permitirme ser un francotirador, dice Arturo Pérez-Reverte en una entrevista concedida con motivo del lanzamiento de su última novela, “El francotirador paciente” el pasado 27 de noviembre por la editorial Alfaguara.

Hace un año publicaba la novela de novelas, “El tango de la Guardia vieja” y parece que su literatura ha variado, como ha hecho siempre Pérez-Reverte se reinventa en cada título dando lugar a una nueva obra revestida en este caso de una trama propia de un thriller: la persecución gato-ratón, la obsesión y excitación de la caza.

“El francotirador paciente” narra la búsqueda de Lex Varela, una scout literaria, de Sniper, un grafitero huidizo de gran renombre. Esta búsqueda” la llevará de Madrid a Verona, Nápoles, Lisboa y Roma. “El francotirador paciente” es, en principio, una historia de buenos y malos. La chica, Lex, que busca a Sniper, y a su vez dos personajes secundarios la usan como cebo para llegar al grafitero. Y entre medias: diálogos a ritmo de rap, secuencias vertiginosas llenas de acción, escenas cortas y contundentes. Zas zas zas.

Dice Pérez-Reverte ante los medios que “sus lectores le hacen libre”. Pérez-Reverte se ha tomado la libertad de dar una nueva vuelta de tuerca a grandes clásicos de la literatura, pensando, como seguramente pensó al preparar el andamiaje, en “El asesinato de Rogelio Akroyd” de Agatha Christie o en “El Asedio”. Y se toma la libertad de volver a un diseño de portada más coherente con el catálogo de Alfaguara y con sus primeros libros. Muchas de las novelas de Pérez-Reverte (“El tango de la Guardia Vieja”, “El Asedio” o “Un día de cólera”) son novelas monumentales que se mueven solas por el tortuoso tráfico que hoy día limita y condiciona el mundo editorial. Otro tipo de novelas del autor (“El club Dumas”, “La tabla de Flandes”, “El pintor de batallas” o “La carta esférica”) siguen el modelo que enunció Vladimir Propp sobre la morfología de los cuentos identificando sus elementos narrativos irreducibles. Resumiendo: los mínimo común múltiplo de la literatura.

En todas ellas el héroe marcha buscando un propósito, un objetivo, un tesoro. Llámese Dei Gloria, Sniper o Las Nueve Puertas. Y el héroe, como sabemos es, para Pérez-Reverte, ella o él: Lucas Corso, Tánger Soto, Lex Varela. Al héroe le ceden un objeto mágico para ayudarle en su búsqueda: interrogatorios, datos, entrevistas a amigos de Sniper, a grafiteros, la ayuda de Piloto y de Coy… Por supuesto el lector se pone de parte del héroe, por empatía, por lástima, por admiración o por curiosidad, porque Pérez-Reverte deja algunos hilos al margen, para rematar el dobladillo al final.
Más claro que el agua

Te gustará este libro si…: te gustan las historias urbanas, ágiles, dinámicas, plagadas de diálogos y acción. Si disfrutaste con “Historias del Kronen” este es tu libro. Si te gusta sentir empatía con el protagonista de un libro, este es tu libro. Si te gusta Agatha Christie, este es tu libro. Si te encantó “La carta esférica”, “La tabla de Flandes” o “El club Dumas” del mismo autor.

No te gustará este libro si...:. Te gustó “Los enamoramientos” de Javier Marías. Si estás buscando prosa muy elaborada. Si quieres leer “el novelón” de Pérez-Reverte. Si te gustan las historias románticas.

Conclusión: Una novela bien estructurada, con un buen ritmo, como un púgil sobre el cuadrilátero, no da golpe en vano, como un buen tirador de esgrima, el autor consigue ganar el asalto con una trama elaborada, muy estratega.


Madrid, 20 de diciembre de 2013